miércoles, 12 de enero de 2011

Tenia la deliciosa costum d’acaronar amb els dits tots els objectes al seu abast mentre mantenia una conversa. Això feia que el plat, la cullereta, una petita molla de magdalena fossin dignes de la delicada atenció.  Algun cop, si els deus ho permetien, els  dits càlids  passaven indiferents per damunt dels seus en ruta a un nou destí, que podia ser un guant abandonat a la bora de la taula o una moneda que havia deixat feia un instant el cambrer. I ell s’apressava a recollir aquella sensació tènue mentre la conversa entre els dos continuava indiferent,aparentment, al terratrèmol emocional que s’acabava de produir. Després i mentre s’allunyaven cada un en una direcció, ell ric amb el seu petit tresor, pensava que per res del món seria capaç de trencar aquella màgia traduint amb paraules allò que és impronunciable.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Contra el viento del Norte

Contra el viento del norte. Una delicia, una sorpresa. ¿Conseguirá su continuacíon el mismo resultado? Da un poco de miedo que nos deje con una cierta decepción. El listón está muy alto en el territorio de las emociones. Tengo el segundo libro en mi mesilla y me muero por leerlo .... Me lanzó sin más.

martes, 21 de septiembre de 2010


nº 3

  Abrió la mañana del martes y era jueves. Aquello cambió radicalmente su vida. Se vió obligado a inventar cada minuto y, aun así, nada encajaba. Ni su rostro era el mismo cuando se reflejaba en un escaparate, mientras caminaba por calles sin nombre, hacia citas con horas cambiadas y objetivos desconocidos.
  Aquel día habló de cosas que no sabía con gente que le sonreía o le censuraba sin saber porqué.
 Cuando finalmente llegó a una casa que no reconocía como suya y buscó el sueño en una cama extraña, suspiró. Y, sin saber la razón, deseó mientras sus ojos se  cerraban que el día siguiente no fuera viernes.